10 abril, 2018

Primer acto presencial de La Esfera: Memoria Fotográfica de Tenerife

El pasado día 5 de Abril, La Esfera Cultural celebró su primer acto presencial: Coloquio/Proyección de la Memoria Fotográfica de Tenerife. 

Hasta la fecha todas su convocatorias habían sido por medio de la red: certámenes literarios, edición de revistas y libros, programas de radio, edición de postales y marcapáginas, un club de lectura, reseñas de libros, cine y proyectos culturales... 


El acto, presentado y moderado estuvo a cargo de la actriz tinerfeña Sara Sálamointerviniendo Iván González, Francisco Concepción y Rafael Llanos en representación del grupo de Facebook Fotos Antiguas de Tenerife.





El acto constituyó un éxito de asistencia, llenando el público la sala del Ámbito Cultural de el Corte Inglés en Tenerife. En un encuentro para los amantes de la fotografía antigua en Tenerife, quienes buscaban rememorar cómo era la isla décadas atrás. Mediante un coloquio en el que el público comentó cada imagen mostrada y aportó su perspectiva sobre las mismas, produciéndose una constante interacción entre el público y los ponentes.


La Esfera tratará de prolongar la celebración de estos encuentros, con el objetivo de rescatar aquellas fotografías que aún pueden estar olvidadas en alguna gaveta de alguna de nuestras casas.
 

01 abril, 2018

Proyección y coloquio Memoria Fotográfica de Tenerife

fotografia, Sara Sálamo, Francisco Concepción, Ivan González
Cartel encuentro Memoria Fotográfica de Tenerife
La fotografía nos permite vivir aquello que no vivimos. La fotografía nos permite viajar al pasado.

La asociación cultural La Esfera, organiza el próximo Jueves 5 de Abril a las 19.30h, en el Corte Inglés de Santa Cruz, un coloquio/debate titulado MEMORIA FOTOGRÁFICA de TENERIFE. Convocando a los amantes de la fotografía antigua de la isla, de su historia reciente, y a cuantas personas estén interesadas en colaborar con su conocimiento y fotos, en la edición de un libro y una exposición itinerante que reúna las imágenes más representativas y curiosas de Tenerife desde que existió la posibilidad de congelar e inmortalizar un instante en una foto. En el acto de hablará de la importancia de conservar, rescatar, restaurar y preservar nuestro patrimonio fotográfico y nuestra historia. Mostrando como, con el análisis de la fotografías antiguas, es posible entender la sociedad y la cultura que vivimos hoy en día.

La asociación inaugura así su primera actividad cultural presencial, hasta la fecha había sido por medio de la red, convencida de que muchos tenemos en nuestras casas alguna foto de nuestros padres, abuelos o antepasados, que por el lugar donde fue tomada, por antigüedad, por lo que representa, o por lo que evoca, puede ser de interés preservar, documentar o compartir, para seguir edificando nuestra historia. Así, La Esfera Cultural sugiere que sería un buen momento para llevarlas al acto y compartirlas. Uno de los objetivos de la asociación es sacar las fotografías de los archivos y acercarlas al público para que se disfruten. Viajado a otra época de la isla, donde los coches eran camellos y la leche llegaba a la puerta de las casas en la cabeza de las mujeres.


La actriz Sara Sálamo, encargada de presentar el acto
El acto será presentado por la actriz chicharrera Sara Sálamo, con la intervención de Iván González Barrios (abogado), Francisco Concepción (escritor) y miembros del Grupo Fotos Antiguas de Tenerife. Proyectándose diferentes imágenes y abrir la participación del público asistente para que aporten anécdotas, datos, vivencias o información adicional sobre las fotografías, con el fin de documentar la edición de uno o varios libros.

Así mismo, se hace un llamamiento al acto a todos los escritores residentes en Tenerife, a elegir una imagen de la selección que se realice, participando con sus letras a donde esa foto les lleve, les evoque o le transmita.

08 marzo, 2018

Mujeres y caballos

Nuestro colaborador literario Carlos de Castro Rodríguez, habitual en La Esfera con sus textos e ilustraciones, nos presenta una exposición de doce acuarelas sobre papel en la tienda/galería Marco Polo, en el Paseo de la Habana, 56 de Madrid.

Con su peculiar estilo figurativo Decastro nos muestra un mundo reconocible, colorido, descrito con humor e ironía en donde los caballos y la figura femenina son sus protagonistas.

Puedes disfrutar de la exposición hasta el 31 de marzo.


Mujeres estrictas
Mujeres estrictas. Acuarela 32 x 25 cm
La domadora.

Más info sobre su obra aquí

12 diciembre, 2017

Convocatoria del IX Concurso de Relatos y Viajes Solidarios “Lo vives, lo cuentas” 2018

Por noveno año consecutivo, la Fundación Juan Bonal Navarra propone a todos aquellos escritores noveles un ejercicio de compromiso donde se reúne la pasión de escribir y de
leer
con la aventura de viajar... Un viaje imaginado y otro real para descubrir el verdadero sentido de la palabra solidaridad. Un concurso de relatos que permitirá al ganador conocer la realidad del trabajo que desempeña Fundación Juan Bonal en los cinco continentes.


Desde Ghana, el Congo o Ruanda, pasando por Nicaragua, Honduras, Brasil o Perú. Desde Nepal o India hasta Papúa Nueva Guinea o Filipinas. Ahí están las historias que busca esta iniciativa, que pretende despertar las conciencias y sensibilizar a las más alejadas.

El plazo de recepción de los trabajos será hasta el 31 de enero de 2018

Bases del concurso aquí.

08 noviembre, 2017

Dieta gaseosa

Cojo un refresco energético y unas barritas de super vitamina. Habíame pesado en la báscula y todo ceros. 000,0 y pensaba que estaba estropeada. Lo repetí y 000,0. Vuelvo del frigo y me he vuelto a pesar, 000,0. La barrita no me dura nada. Me acerco sigilosamente, intentando sorprenderla y cuando me subo, me da la impresión que ella misma le quiere dar más misterio marcando despacio, muy despacio, 0…0…0…, …0.
Salto y mientras estoy en el aire en plan Matrix, veo como los dígitos desaparecen y al caer, como las letras de una animación de PowerPoint 000,0 otra vez.
No puede ser. Miro la botella y pone que es 0,0, me parece que esto es cachondeo. La bebo y vuelvo a c00ntrastar, 000,0.
Voy en busca de un destornillador y suelto los tornillos de las pilas, las cambio, atornillo y pruebo de nuevo, 000,0.
Coño, algo extraordinario pasa. Me visto y antes de salir de casa me peso por curiosidad ya que voy con ropa, 000,0. Puta!!!!.
Bajo a la calle que tengo cerca una farmacia y creo que tienen báscula.
Buenos días!
Buenos días! Me responde la farmacéutica mirándome de forma extraña.
Miro el aparato de medida y peso. Subo, le echo 50 céntimos, obvio el ponerme tieso y el resultado de altura me la pela, el fosforito digital señala 000,0 Kg. El rollito impreso va saliendo de la ranura. Lo arranco, leo 000,0 Kg. Vuelvo la cabeza hacia la dependienta y no me mira.
Lo aplasto y lo tiro.
Estoy confundido, más que de lo normal, veo una lata 0,0 en el suelo. La madre que la pario! y le pego una patada. Mi pie pasa por encima de ella sin rozarla.
Me detengo y me miro de arriba abajo, coño! Estoy levitando, yo estaba auto convenciéndome que estaba delgado y estas últimas horas quizás pensando en todo lo que estaba sucediendo con el asunto 000,0, ya pensaba que me había pasado. Estaba aligerando el paso hacía el más allá.
Esto es algo del tema del yoga, meditación en el que estoy ahora. Tengo poderes autotelekineticos y la cuestión es que ni me he enterado, tengo una mente súper desarrollada.
Voy a ser la comidilla y el fenómeno mundial. Apareceré en revistas técnicas y en programas del Oso.
Ahora caigo, bueno literalmente no porque peso 000,0 y no puedo caer. Estoy afectado, desde la cena de ayer con las pochas, de un exceso de gases. Voy al baño y en este caso mientras desahogo cogeré peso.

Texto: Ignacio Alvarez Ilzarbe

10 octubre, 2017

Entenderte amigo

Sin reparar en el final de tu arcoíris, sin urgencia de encontrar el tesoro en tu recipiente, conociéndote con tibieza, mirando a través de tus colores sin pararme en tu para mí, vaporosa mentalidad. Amistad de un café cargado, o de una cerveza, nunca de la última, jamás llegamos a cruzar esa meta. Tampoco a respirar juntos, si a recostarnos apoyados uno al otro; rozándonos nuestros deseos comunes y dialogándolos a veces crispados por verlos dispares, por no mirarnos.

Y las mil lluvias y sus reflejos acolorados, me acercan a chocarme en el rojo, en el verde,… y ahora en el gris que te envuelve y me atraviesa; porque voy buscando tu arcoíris con final, porque me afano en ganar distancia en la ventaja que atesoras; en buscar los trazos que has pintado con mis colores y yo no entendía. Porque llego a vislumbrar la marmita de oro que brilla iluminándome, a mí, como un halo, como un abrazo que te debo.

Porque quiero que sepas que lo he encontrado, a pesar de que tú estabas esperándome sentado como un Leprichaun. Sonriendo.


Texto: Ignacio Alvarez Ilzarbe

05 junio, 2017

Las Doñas

Asisten gustosas al brunch de las doce en el Country, al que convoca todas las semanas el Club de Damas Piadosas. El motivo de la reunión es algo de caridad, infancia desfavorecida o algo así, pero ninguna lo sabe con certeza.

La verdad es que se trata de matar las horas de la mañana y de relacionarse, de verse, compartir una refrescante mimosa y hablar las unas de las otras y vice-versa. Con ese ingenuo pasatiempo se justifica el día en los círculos de la créme.

Las doñas llegan puntuales al club montadas en inmensos vehículos de lujo, y a pesar del tórrido sol exterior todas muestran una piel nívea, hidratada, de una jovial tersura. Doña Scarlet, Doña Hilda y Doña Fifí, son habituées y no tienen otros compromisos que los sociales, ya que todos los flancos de su existencia están holgadamente resueltos por rentas y pensiones de maridos y exmaridos, por lo que disfrutan de una placentera existencia tan sólo interrumpida por el stress que les proporciona la administración de su villa de Casa de Campo y la disciplina del fitness que les proporciona las formas justas para enfundarse sus vestidos de la haute costure.


Texto e ilustración: Carlos de Castro

30 mayo, 2017

La cometa

A ella(s)

Minutos antes de que vengan a por mí, pienso en ti. Corres por la orilla de una playa imaginaria. Sujetas los hilos de una cometa confeccionada con infinitos pañuelos de supervivientes del gran naufragio. Tu corazón late con fuerza muy cerca del seno ausente. Tu incipiente cabello desafía al viento. Ya es la hora. Te detienes. Observas cómo olas de batas blancas me conducen mar adentro. En silencio, escucho tu callada voz. Mi temor se desvanece. 100, 99, 98, 97, 96, 95… Respiro hondo. La brisa marina invade la atmósfera del quirófano. La boca me sabe a sal. Con pulso firme, practico una precisa incisión en la marcada zona de tu torso descubierto. Mi antigua cicatriz vibra. Un par de horas después, arribamos a tierra, victoriosas tras la primera batalla librada en aguas turbulentas. Me desprendo de la vestimenta quirúrgica. Restos de salitre brillan en mi escote, olvidado ya de pasadas ausencias. Frente al espejo, contemplo la melena que acaricia mis hombros y esbozo la sonrisa que un día dibujarán tus labios. Aún duermes sobre la cálida arena. Antes de que despiertes, te sueño reanudando la carrera con nuestro futuro prendido a la cometa.

Texto: Nuria Rubio González  

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¿Nos ayudas a hacer volar esta cometa? Queremos que vuele lejos, muy lejos, a cualquier rincón del mundo donde a una mujer le sea diagnosticado un cáncer de mama.
Somos dos mujeres ficticias (paciente/cirujana); fundimos nuestras voces y la experiencia de nuestra común enfermedad para hacerte llegar un mensaje de esperanza muy real. Si en algún momento lo necesitas, piensa en nosotras y en esta singular playa. Siempre estaremos aquí, afrontando tu incierto presente, trazando tu luminoso futuro…
¿Nos ayudas a hacer volar esta cometa? Tiene algo de ti, algo de mí, mucho de tod@s.

20 mayo, 2017

Serie adelgazando 3

He entrado en ella, lo he hecho de forma suave y poco a poco sin agredirla. Es delicada. Toco con mis manos, no! con mis dedos, sus partes sensibles sin forzarlas. Es ella quién me condiciona y me martiriza; es por ello que la quiero menos sensible a mi fuerza. Mis huellas dactilares se posan con suavidad sobre ellas y las retuercen ligeramente, haciéndolas perturbarse, resistirse.
Lo he realizado con motivo, no quiero engañarme y en el fondo de mi mente conozco la realidad y sus consecuencias. Sé que lo que ahora me enseña no es cierto, el valor que me muestra no es la realidad. Lo conozco y yo lo he provocado. Nunca podré fiarme de ella pero sé seguro que estará siempre para soportar el peso que me atormenta.
En cristiano, he modificado la tensión de las galgas extensiométricas de mi báscula, he profanado el templo, he violado a mi dueña, he soltado sus tornillos, la he desmontado, manipulado y ahora, ahora la adoro, la acaricio sin pudor, apoyo mi cara sobre ella mientras los segmentos que conforman el mensaje celestial que me muestra es el display del verano. Delgado, autoengañado pero delgado.

Texto: Ignacio Alvarez Ilzarbe

08 marzo, 2017

La mejor decisión

Harto ya de jugar con el dinero ajeno, de amasar beneficios y transferir saldos a lejanos paraísos fiscales en nombre de otros, harto de una vida frenética en pos del lucro y de las satisfacciones del dinero, un buen día el viejo financiero decide dar un vuelco a su vida. Abre la caja fuerte de la empresa y retira un sobre que coloca en su maletín con cuidado. Su tesoro.
Lo ha pensado por meses, esto no es vida, debe de haber otra, dice para sus adentros, y tras purgar su conciencia como las tripas de un caracol, abandona lo que siempre ha hecho y prepara su mente para abordar su sueño.
Con su maletín y su paraguas como único equipaje acude al muelle portuario, y busca entre el reverbero de luces y sombras que proyecta el sol de la tarde en las tornasoladas aguas del puerto. De lejos, junto a otros, reconoce la silueta de un barco, un viejo ferry de pasaje que con el vaivén de su proa parece saludarlo.
En la escalerilla un agente lo detiene. Se ha producido un robo, han asaltado la caja de su empresa, abra ahora mismo el maletín. No llevo nada contesta y muestra en el interior una foto en sepia con un número de teléfono escrito en el reverso, ajada y desvaída, y un ticket de embarque a las Antillas.
No he robado dinero ni valores, cuando llegue al destino marcaré sólo este número y alguien vendrá. Ese será mi mayor beneficio, mi plusvalía.