25 septiembre, 2012

El bumerang


Lo lanzaba al aire libre, y él volvía, siempre volvía. Pero como ella era incapaz de aferrarlo antes de que cayera, terminaba estrellado contra el suelo, lleno de dolor y resignación. Por eso un día se cansó y no regresó. Se fue lejos, tan lejos, que ella pasó tres años buscándolo, sin ninguna señal positiva.
Lo encontró de casualidad en una plaza de un pueblo. Otra niña lo tenía entre sus manos, se le veía espléndido. Descubrió así, que su juguete predilecto ya no le pertenecía y que quizás eso iba a ser lo mejor para ambos. Decidió entonces alejarse definitivamente, llevando consigo una congoja insoportable; no iba a ser fácil conseguir otro igual.

Una década más tarde, se sorprendió al revivir la historia de manera casi idéntica. Esta vez, con el hombre de su vida.

Texto: Martín Gardella
Narración: La Voz Silenciosa