06 enero, 2013

Páginas en blanco


En la ruidosa noche se sintió abandonado por todos los que, a su lado, habían recorrido un largo camino de escabrosos y recortados senderos, empinadas y pedregosas cuestas, carreteras que serpenteaban al borde de escarpados precipicios. Juntos, habían soportando el frío y el calor abrasador, las lluvias y los temporales, los vientos y las nieblas …
Nada ni nadie le hubiera impedido seguir avanzando … pero se quedó solo y la llegada del invierno lo había ido encorvando y empequeñeciendo hasta el extremo de estar a punto de perder su identidad.
Sin embargo, todos se habían despedido de él, justo al llegar la medianoche, cuando los destellos de las luces de la ciudad se fundían con las risas y los gritos de una alegría ficticia, regada con burbujeantes gotas de champán.
Ahora debía regresar a casa. Las calles, todavía iluminadas, eran ya las únicas espectadoras de la lenta trayectoria hacia su hogar.
Una vez en casa se dirigió a su habitación, en su escritorio le esperaba un nuevo libro con todas las páginas en blanco. Se acostó pensando … ¿qué escribiría en él?

Texto: Pilar Pastor
Narración: La Voz Silenciosa